Tras poner en marcha en 2015 su estrategia de “marca única”, Coca-Cola eligió España como el primer país europeo para presentar el nuevo diseño de sus envases de marca. Una nueva imagen que decía adiós para siempre a los diferentes colores característicos de sus variedades de refresco. El mandatorio: realizar una campaña sencilla y didáctica que mostrara a los consumidores el cambio de imagen donde el rojo se convertía en el color predominante de cualquier sabor. “Un color para todos los gustos” fue la idea con la que ganamos este concurso. Una campaña 360º, de piezas cortitas, pero muy potentes visualmente, que cambió la imagen de Coca-Cola, sin cambiar su esencia y que funcionó, en todo el mundo, en diferentes soportes de comunicación como televisión, prensa, radio, digital o punto de venta.