Nací en una ciudad de palmeras y no me gustan los dátiles. He vivido en tres ciudades, ocho hogares y algún sofá cama. Si no viajo, no puedo respirar y al entrar en una librería siempre me dan taquicardias. Busco y rebusco hasta dar con la palabra o la idea perfecta y me encanta aprender cosas nuevas. Tengo poco de lo que presumir pero sí mucho que contar. 1,61 miedos de altura, 54 kilos de palabras escritas a mis espaldas, más de 15 años de supervivencia en diferentes agencias, celosa de lo mío, simpática con los demás, demasiado soñadora, con alegrías sencillas: estrenar calcetines, que el cliente me compre algo a la primera o pensar que lo mejor, todavía está por llegar. Si hasta aquí te gusta… podemos quedar.